domingo, 15 de febrero de 2015

Salmo 119:17-24 GUÍMEL Las delicias de la experiencia devota

Continuamos con este recorrido por el salmo 119, hoy llegamos a la tercera estrofa GUIMEL.

Te animo a escuchar los versículos que forman esta estrofa y un brevísimo consejo.



Continuamos con nuestro estudio


Esta estrofa comienza con entender cuál es el bien de una vida verdadera.

Primeramente entender el valor de ser siervo del Altísimo. Quizás cuando uno piensa en el bien, no pensaría en ser siervo, pero eso es quizás porque no entiende el privilegio de poder servir al Rey de Reyes y Señor de Señores.


Segundo, entender que un siervo debe vivir y guardar la Palabra de Dios y es en ello que realmente encuentro el bien.


 El salmista llegó a la verdad que para poder vivir y guardar la Palabra de Dios, debía realmente conocerla, entenderla.

¿Cómo los teólogos pasan horas y horas y  no ven, no entienden?. ¿Cómo por ejemplo, sabiendo de memoria Isaías capítulo 53, los judíos no pudieron reconocer a Jesús?.

Necesitamos orar "ABRE MIS OJOS". En 1 Corintios 2:14 el Señor  nos dice que el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu.  En Efesios 4:18 nos aconseja no andar como los gentiles que tienen los ojos del entendimiento entenebrecidos. Cuán importante es entender que al acercarnos a la Palabra de Dios debemos pedirle que  nos abra los ojos espirituales para poder contemplar, mirar, ver, las maravillas de Dios, aquello que está más allá de lo natural.

Spurgeon dijo "No necesitamos que Dios nos dé más beneficios, sino las habilidades de ver lo que ya nos ha dado".


 El salmista se siente un extranjero que necesita aprender. Sabe que su patria no está aquí. Aquí solo está de paso hacia su destino.

En los próximos versículos vemos el contraste entre aquellos que siguen los mandamientos y quienes no.



Por un lado vemos al hombre de Dios. ¡Qué reverencia hacia la Palabra!. El salmista dice: Consumida está mi alma por tu Palabra.

¿Cómo es tu pasión por la Palabra?

¿Cuánto estás dispuesto? Dice TODO TIEMPO, es decir, en alegría, en adversidad, por la mañana, en la tarde, festivo o diario ....

¿Cómo es tu pasión por aprender?. Te animo a aprender la Palabra, a memorizarla, ello te ayudará a encarar los problemas diarios.

En los siguientes versículos vemos aquí soberbia, prejuicios, autoridad críticas y los problemas en general. Veamos que dice el salmista a esta oposición.

Este versículo nos dice que los soberbios son reprendidos por Dios y además nos dice que están bajo maldición. Calvino dijo que "Toda rebelión surge del orgullo".

¿Cuál es la razón? Se han desviado de los mandamientos de Dios.

Si tienes problemas con gente soberbia, entiende que Dios mismo se encargará, ya que el orgullo es una rebeldía contra Dios mismo.

Además el salmista entiende que es mejor orar para que aparte Dios de él oprobio y el menosprecio. El oprobio es una ofensa, deshonor, agravio. El menosprecio es cuando alguien te concede menos valor o importancia de la que realmente tienes. ¿Alguna vez has pasado por eso? Mejor que Dios sea quien te defienda. Ora que en base a tu obediencia, Él te aparte de eso, llévalo ante el Juez Supremo, déja la ofensa allí y continúa. Durante mucho tiempo he dejado que el oprobio y menosprecio me atara, dejando aparcado el llamado de Dios a mi vida. Triste ¿verdad?. El Señor trató profundamente con mi dolor y además de sanar otras cosas me enseñó que hay cosas que tengo que dejar con Él y confiar, mientras yo guardo y obedezco Sus mandamientos.

El salmista también sufrió otra oposición, la gente en autoridad murmuraban de él. Mientras, ¿qué hacía él? meditar en la Palabra. 

Qué contraste: los que estaban en autoridad criticaban y él meditaba. 

La mejor defensa contra la murmuración es concentrar tu mente en Dios, ya que la Palabra de Dios además de ser tu consejero será su delicia.


Te animo a concentrarte en lo que realmente puede ser tu ayuda diaria, Dios y su Palabra.



Que Dios te bendiga.

#Dios #Biblia #Salmos #PromesasDeDios




Bibliografía:

Santa Biblia - Versión Reina Valera 1960
Comentario Bíblico Mattew Henry
Comentario Mundo Hispano - Salmos
El Tesoro de David - C.H. Spurgeon